LA IMPERMANENCIA

Al final de este artículo se presenta dos interpretaciones sobre la Ley de la Impermanencia y el desarrollo del mismo a través de la historia de la humanidad. Los mismos fueron realizados utilizando NotebookLM la inteligencia artificial de Google y hacen coincidir sus conclusiones desde los puntos de vista de la filosofía occidental y la oriental (budismo).

A continuación se pasa a detallar las relaciones escritas referidas al tema por el autor del presente:

Lo único permanente es la constancia de la impermanencia en todo lo apreciado, conocido y como elemento sustancial del futuro. Donde, el ser humano como rey actual del devenir cosmológico solo puede apoyarse acorde a la realidad del concepto universal de la IMPERMANENCIA.

Donde, la asociación de la materia y el tiempo en conjunto tienen incito el concepto de cambio continuo o el desequilibrio como expresión sistémica universal.

El presente se ha desarrollado para que en la visión de la Teoría general de los desequilibrios. Se entienda que su supuesto filosófico esencial y ontológico, tiene un fundamento ineludible que esta asociado a la impermanencia. Dado que el comportamiento de todo lo existente se basa en un concepto central e ineludible que es el principio y ley general de la IMPERMANENCIA.

El presente constituye y esta integrada según los punto de vista de Anaximandro – Budismo – Psicoanálisis.

1. La ley de la impermanencia: concepto general

La impermanencia (anicca / anitya) es la idea según la cual todo en la existencia es transitorio, cambiante y no permanece idéntico ni un instante. Nada posee un ser fijo, ni los objetos materiales, ni los procesos vitales, ni los pensamientos, ni los afectos.
Esta idea está presente —con formulaciones distintas— en las siguientes posturas:

  • el budismo, como una de las “tres marcas de la existencia”;
  • ciertas lecturas psicoanalíticas, donde el psiquismo es entendido como dinámico;
  • la filosofía presocrática, especialmente en Anaximandro y Heráclito.

La ley de la impermanencia no es un concepto freudiano, pero algunos aspectos del psicoanálisis resuenan con esta intuición.


2. Impermanencia en el Budismo

La impermanencia es uno de los tres sellos del Dharma junto con:

  1. dukkha (insatisfacción)
  2. anatta (no-yo)

2.1 Qué significa

  • Todo fenómeno compuesto (saṅkhāra) surge por causas y condiciones, y por ello se transforma y se extingue.
  • Nada es estable: ni el cuerpo, ni las sensaciones, ni las emociones, ni los vínculos, ni la identidad. La identidad se forma con el paso del tiempo y la dinámica de la vida.

2.2 Consecuencias éticas y existenciales

  • El sufrimiento no es causado por el cambio, sino por la resistencia al cambio.
  • Comprender la impermanencia libera del apego al pasado, fomenta la ecuanimidad y habilita la compasión.
  • En meditación se observa cómo los fenómenos nacen y mueren momento a momento; esta contemplación genera libertad interior. Sin libertad y acción constante no hay perfección en el ser humano.

2.3 Vinculación con las Cuatro Nobles Verdades budistas.

La comprensión de la impermanencia:

  • revela la naturaleza de dukkha;
  • desactiva el deseo compulsivo (samudaya);
  • permite la cesación del sufrimiento (nirodha);
  • fundamenta la visión correcta del Óctuple Sendero.

3. Impermanencia y Psicoanálisis (Freud)

Aunque Freud no formula una “ley de la impermanencia”, sí existe una temporalidad radical en su teoría:

3.1 Dinamismo psíquico

  • El aparato psíquico está en constante transformación: pulsiones, representaciones, recuerdos.
  • La identidad es un proceso, no una sustancia fija.

3.2 Resistencia al cambio

  • Los síntomas expresan la lucha entre el deseo y la defensa;
  • el sujeto suele sufrir porque se aferra a configuraciones psíquicas pasadas, igual que, en el budismo, se sufre por aferrarse a algo que se cree permanente. La vida es como un rio que cambia y se esparce en continuo.

3.3 La pérdida como estructura

  • El duelo, la castración simbólica y la aceptación de la realidad implican reconocer la transitoriedad de los objetos psíquicos.
  • La madurez psíquica implica aprender a perder —idea que converge con la aceptación budista de la impermanencia.

Puente:

El psicoanálisis trabaja el cambio como conflicto; el budismo, como naturaleza. Uno indaga el deseo, el otro propone liberarse del deseo.


4. Anaximandro y la impermanencia: el ápeiron como trasfondo

Anaximandro introduce la idea del ápeiron como arjé: “lo indefinido, lo ilimitado, lo inagotable”, principio de donde surgen y al que retornan todos los seres.

4.1 Lo ápeiron

  • Es eterno, moviente, sin límite, origen de todo y destino de todo.
  • Las cosas “pagan culpa” unas a otras por su injusticia, retornando al equilibrio: una noción proto-cósmica del ciclo.

4.2 Afinidad con la impermanencia

Aunque no habla explícitamente de anitya:

  • Lo ápeiron implica que los seres determinados son transitorios.
  • Todo emerge y se reintegra a lo indeterminado de acuerdo con una necesidad temporal.
  • La justicia cosmológica anaximándrica describe un universo en permanente renovación.

4.3 Puente con Heráclito

Heráclito complemente esta visión mediante el logos del devenir: “todo fluye”, “no podemos bañarnos dos veces en el mismo río”.
Heráclito formula filosóficamente lo que en el budismo será una marca ontológica.


5. Lecturas contemporáneas: Impermanencia en el Antropoceno

El trabajo de Alfredo Manuel García (UNLP – 2023), siguiendo a Yuk Hui, introduce nociones como:

  • cosmotécnica,
  • tecnodiversidad,
  • epistemologías alternativas para abordar un mundo en colapso.

En este marco, la impermanencia adquiere un sentido nuevo:

  • el mundo moderno creyó en la permanencia, en la estabilidad del progreso, la técnica, el crecimiento incesante;
  • el Antropoceno revela que nada es estable: clima, sistemas económicos, biodiversidad, incluso las bases ontológicas de la técnica.

La impermanencia aquí aparece como horizonte político-epistemológico:

Lo cual, implica abandonar la ilusión de control absoluto, reconocer la fragilidad y la mutabilidad radical del planeta y de la civilización.


6. Síntesis integradora

Podemos pensar una articulación así:

6.1 Nivel ontológico

  • Budismo: Todo es impermanente por naturaleza; la existencia condicionada es fluctuación permanente y en la temporalidad existencial.
  • Anaximandro: De lo indeterminado surgen y retornan los seres; flujo regido por la necesidad cósmica.
  • Heráclito: La realidad es devenir, tensión, cambio continuo.
  • Freud: El sujeto es proceso dinámico, no sustancia.

6.2 Nivel existencial

  • La vida humana es experiencia desde el nacimiento y pérdida constante con reproducción permanente.
  • El sufrimiento surge del apego (budismo) o de la fijación psíquica (psicoanálisis).
  • La sabiduría consiste en aprender a despedirse con continuidad (García, 2023) y a habitar el tiempo sin negar su transitoriedad. La vida es cambio infinito.

6.3 Nivel práctico

  • Cultivar la atención al presente (mindfulness).
  • Aceptar la pérdida como estructura que cambia en todo momento.
  • Comprender el carácter condicionado de los procesos.
  • Reconocer que también nuestras civilizaciones, técnicas e identidades colectivas son impermanentes.

Audio:

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